¿Por qué los niños autistas gritan? Cómo tranquilizarlos

Por qué suceden y estrategias para manejarlos.

Revisado por Lic. Jacqueline Sabaj, Psicóloga
Jacqueline Sabaj, Psicóloga

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Jacqueline Sabaj, Psicóloga

Jacqueline Sabaj es Licenciada en Psicología especializada en psicoterapia con orientación cognitivo-conductual.


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Niño gritando

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Estudiante avanzado de psicología. Apasionado del enfoque psicoanalítico.

Los comportamientos disruptivos son comunes en las personas con autismo, en especial durante la infancia. Estos se manifiestan como gritos, irritabilidad y hasta conductas agresivas.

Los niños autistas gritan cuando se ven abrumados al punto de generar un meltdown donde pierden el control de sus acciones. Existen formas de prevenirlos regulando los estímulos sensoriales a los que el niño está expuesto así como manteniendo una rutina constante.

Esta es una guía para entender la razón de estos ataques de gritos y cómo debemos responder ante ellos.

Meltdowns

Cuando hablamos de ataques de gritos en el autismo, los meltdowns son la explicación más probable. 

¿Qué son?

Un meltdown es una respuesta automática a situaciones de estrés o abrumadoras. El niño pierde el control de sus acciones. Puede resultar en gritos, llantos o insultos así como en conductas físicas como por ejemplo patadas, mordidas o golpes.

Es importante entender que esta situación no es lo mismo que un simple berrinche por lo que no tiene sentido disciplinar al niño o tratar de racionalizar el ataque. Un meltdown sucede cuando se sienten abrumados y no son capaces de expresar esta angustia de ninguna otra forma. 

Los gritos pueden aparecer antes de un meltdown como síntomas menores. El niño grita como mecanismo de defensa cuando se siente saturado pero no llega a un ataque completo.

Los gritos en el autismo son de carácter psicológico. Su audición o comprensión del lenguaje no tienen por qué estar afectados para que el niño comience a gritar. La explicación más probable es una respuesta a la abrumación sensitiva.

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Posibles causas

Un meltdown es una respuesta a una situación abrumadora. Para identificar las causas es importante hablar con el niño y observar posibles cambios en la rutina, nuevas situaciones estresantes y buscar patrones en común que se repitan entre cada meltdown. 

De acuerdo a la National Autistic Society, llevar un diario es una buena forma de identificar las posibles causas. Recuerda que estas no siempre son obvias y se pueden deber a pequeños cambios difíciles de percibir. 

Las razones por las que los niños autistas gritan incluyen:

  • Consideraciones sensoriales. La mayoría de los niños autistas tienen diferencias sensoriales comparados con niños neurotípicos. Esto quiere decir que tienen una sobre respuesta a algunos estímulos y una respuesta pobre a otros; por lo general una combinación de ambas. Por ejemplo, un niño con una sobre estimulación con el sonido está en riesgo de sufrir un meltdown si se encuentra en un lugar con ruidos molestos como un centro comercial o frente a una película de acción. Es importante identificar qué tipo de estímulos causan estas reacciones.
  • Cambio en la rutina. La rutina es muy importante para los niños autistas, es clave mantenerla estructurada y predecible para evitar posibles angustias. Mínimos cambios como una ruta diferente en el camino a la escuela o una cena tardía pueden resultar muy estresantes para el niño. Lo mismo puede ocurrir cambios visuales en el paisaje o una obra en la cuadra de enfrente. Antes de cualquier cambio es importante comunicarle al niño. Ayudas visuales como imágenes o fotos pueden ser muy útiles para la comunicación.
  • Ansiedad. El mundo puede ser un lugar complejo para cualquier niño. El estrés generado por la escuela, sus amigos, la vida familiar o los cambios corporales al crecer son una fuente de ansiedad durante toda la infancia. Esto no es diferente para los niños autistas. Sin embargo, la forma en la que manejan y comunican esta ansiedad puede diferir de los niños neurotípicos. La acumulación de ansiedad es un factor en el desarrollo de un meltdown. Para identificar si el causante de estos meltdowns es la ansiedad es importante identificar si existen factores estresantes como deberes difíciles en la escuela, la llegada de un hermano/a etc. En estos casos es importante entablar una comunicación con el niño.
  • Dificultades en la comunicación. Esta causa es especialmente relevante para niños autistas no verbales. La imposibilidad de comunicar sus necesidades o deseos puede generar mucho estrés para estos niños. Esto puede producir frustración y terminar en un meltdown. En estos casos es importante crear un ambiente libre de juicio cuando el niño trata de comunicarse y asegurarle que está en ambiente donde se sienta escuchado.  

En estos casos es importante crear un ambiente libre de juicio cuando el niño trata de comunicarse y asegurarle que está en ambiente donde se sienta escuchado.

La saturación sensorial en el autismo

La hipersensibilidad sensorial es muy común en el autismo. Esto quiere decir que los niños autistas son más propensos a responder de forma adversa a los estímulos fuertes como los ruidos, luces brillantes, contacto físico con otras personas u olores desagradables. 

Niño sobreestimulado.

Estrategias para tranquilizarlos

La mejor estrategia es la prevención. Es decir, evitar las situaciones estresantes que puedan desembocar en un meltdown o un ataque de gritos. 

 Las estrategias más efectivas para tranquilizar al niño y prevenir ataques son:

  • Anticipar los meltdowns. Los niños autistas muestran síntomas previos al meltdown como la repetición de preguntas, moviéndose como si se mecieran o manteniéndose inusualmente callados por mucho tiempo. Lo mejor es tratar de distraer al niño y calmarlo para evitar el meltdown antes de que comience. 
  • Identificar las causas. Todos los niños son diferentes y los factores que los aquejan no son los mismos. Es importante comunicarse con él así como observar qué situaciones o estímulos le dificultan. 
  • Minimizar los estresantes. Una vez que tengas claro qué es lo que estresa al niño, debes hacer todo lo posible para minimizar el daño a través de diferentes técnicas como ayudas sensoriales (lentes de sol, auriculares etc.) y una rutina clara. 
  • Crear un ambiente de bajos estímulos. Tener un espacio donde poder apagar las luces y estar en silencio puede ser de gran ayuda para calmar a un niño autista. Otros métodos para reducir los estímulos pueden ser: lentes de sol, auriculares con cancelación de ruido o una manta ponderada.
  • Rutina. Mantener al niño en una rutina clara la cual conozca y entienda es la mejor forma de prevenir estrés. Si va a haber un cambio en la rutina posibles estrategias pueden ser: generarlo de forma gradual, reforzar aspectos de la rutina que no vayan a cambiar y crear métodos para que el niño pueda expresar su frustración de forma controlada como golpeando una almohada o rompiendo papel. 
  • Técnicas para reducir la ansiedad. Estas técnicas varían dependiendo de las necesidades del niño pero existen muchas formas de lidiar con la ansiedad en el caso del autismo. Estas pueden apuntar a calmar al niño como por ejemplo escuchar música relajante, salir en una caminata, usar amansa loco o técnicas que apunten a quemar energía como saltar en un trampolín, correr, etc. No hay una técnica más efectiva que la otra. Depende de cada niño. Lo mejor es probar con distintos tipos de técnicas hasta encontrar cuál se adapta mejor.
  • Entiende la forma en la que el niño se comunica.  Algunos niños autistas no se comunican de la misma forma que otros niños neurotípicos por lo que es importante aprender a interpretarlos para entender sus preocupaciones así como sus necesidades. 

Cómo responder ante gritos

Si el niño ya está pasando por un meltdown lo más importante es no juzgarlo ni regañarlo.

Esta conducta no es consciente y el niño no puede evitarlo. Existen sin embargo formas de reducir el posible daño de estos episodios.

  • Darles tiempo. Este episodio puede demorar y los efectos del mismo pueden seguir una vez que los gritos o las patadas terminen. Esta es una experiencia muy angustiante para ellos. 
  • Pregúntales de forma calmada si están bien. Debes mostrarles que estás ahí para ellos pero ten en cuenta que pueden demorar en responder o comenzar un diálogo.
  • Crea un espacio seguro. Trata de reducir los estímulos en el lugar que el niño se encuentra. Si esto sucede en un espacio público, puede ser útil llevarlos al auto u otro lugar contenido. Evita ambientes con luces brillantes, ruidos y estímulos fuertes para prevenir los efectos adversos de un meltdown.

Otras conductas similares a un “meltdown” fuera del espectro autista

Un ataque de gritos, irritabilidad o agresividad no es suficiente para catalogar como meltdown o un episodio dentro del espectro autista. Puede ser un simple berrinche de la infancia u otro tipo de cuadro como un ataque de pánico o de déficit de atención. 

Para referirnos a la hipersensibilidad o meltdowns es importante estar seguros de que efectivamente estamos hablando de autismo visitando un psicólogo o psiquiatra que nos dé un diagnóstico concreto.

Preguntas relacionadas

¿Cómo pueden los niños con autismo acceder al sistema educativo?

Pese a que la gran mayoría de los centros educativos no están preparados para recibir niños con autismo, muchos de estos niños atienden a las mismas escuelas que sus compañeros neurotípicos. Es bueno buscar la ayuda de agentes externos como psicoterapuetas, acompañantes terapeuticos o psicomotricistas para acompañar la educación formal. 

¿Qué hacer si un ser querido con autismo tiene un episodio y no estamos ahí?

Debes enseñarle al niño estrategias para que pueda manejarse de mejor forma en situaciones difíciles. Asegúrate que las personas cercanas al niño como maestras, familiares y amigos sepan cómo responder ante estas situaciones y tengan una forma de contactarte. Una red de contacto puede ser de gran ayuda.

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4 Fuentes

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Fuentes

  1. National Autistic Society. Meltdowns in Autistic People. 2016.
  2. Asociación Navarra de Autismo. Conductas disruptivas en autismo. 2018.
  3. Tips for parents trying to manage challenging autism behaviors. Care.com. 2019.

Por

Bruno Casanova es estudiante avanzado de Psicología en la Universidad de Psicología del Uruguay. Le interesa principalmente el enfoque psicoanalítico de la Psicología. Es un apasionado del cine y tiene experiencia como asistente de producción en películas.

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